
La Curuxa
En bable, curuxa significa lechuza y al búho real se le conoce como curuxón.
Si una curuxa ronda o se posa en la casa de un enfermo, es que va a fallecer muy pronto. Y si además sobrevuela por la noche gritando: «¡Ahora vas túuuuu!», no te salva ni el bálsamo de Fierabrás.
En la mitología asturiana hay varias leyendas o creencias sobre animales que vaticinan la muerte inminente de alguien. La corneja, el cuervo o, en otras ocasiones, la aparición de un perro negro desconocido que aúlla frente a la casa del enfermo. Al perrete este, en Pontevedra se le conoce como Urco. En las distintas mitologías y supersticiones populares son habituales los animales agoreros que predicen la muerte.
Dicen que la Guaxa se puede transformar en una curuxa para hacer de las suyas.