El dios Aramo
Este personaje con aspecto bonachón es el dios Aramo, de la mitología astur. Es protector de las encrucijadas y de los caminos. De hecho, su nombre significa «cruce de caminos».
El monte Aramo lleva este nombre en su honor y era un lugar sagrado para el pueblo astur incluso antes de la edad de bronce, ya que en esa zona hay una necrópolis dolménica muy importante.
